¿Qué es exactamente este tema? ¿Cuáles son sus ideas principales, términos clave y en qué situación o momento se presenta? Asegúrate de entenderlo sin ambigüedades.
¿De dónde proviene la información? ¿Las fuentes son confiables, reconocidas, actualizadas y variadas? ¿Existen datos, estudios o hechos que respalden lo afirmado o que lo contradigan?
¿Qué creencias, ideas o premisas se dan por sentadas sin que estén demostradas? ¿Son válidas, razonables o podrían cambiar según el punto de vista?
¿Qué argumentos presentan quienes están a favor, en contra o tienen posturas intermedias? ¿Por qué existen esas diferencias? ¿Qué intereses o valores influyen en cada posición?
¿Las conclusiones se derivan correctamente de las premisas? ¿Hay contradicciones, generalizaciones excesivas o errores de razonamiento que debiliten los argumentos?
¿Qué efectos positivos, negativos o riesgos puede tener este tema en lo social, económico, ambiental o ético? ¿A quién beneficia y a quién afecta?
¿Qué se puede afirmar con seguridad, qué sigue siendo incierto y qué preguntas quedan pendientes? Apoya todo lo que concluyas con el análisis anterior.
Analiza críticamente el tema: [Escribe aquí el tema a estudiar].
Incluye: definición clara, evidencia y fuentes, suposiciones implícitas, perspectivas contrarias, revisión de lógica y una conclusión justificada.