Una obra para la gloria de Dios y nuestra comunidad
Con el corazón lleno de alegría y gratitud, celebramos la culminación
de esta obra tan importante para nuestra comunidad parroquial.
Gloria a Dios en las alturas.
Por su guía, su gracia y su providencia que hicieron posible esta obra dedicada a su gloria y adoración eterna.
Por tan maravillosa iniciativa para el crecimiento espiritual de nuestra feligresía. Su visión ha dado un fruto eterno para la parroquia.
Con tu talento, tus manos laboriosas y tu espíritu de trabajo hiciste realidad esta trascendental obra para nuestra parroquia. Tu dedicación es ofrenda viva a Dios.
Gracias a todos los que colaboraron de una u otra forma en esta hermosa misión.
Cada aporte, pequeño o grande, fue una ofrenda a Dios.
A todos,
Dios los ilumine, bendiga y cuide siempre.